martes, 16 de mayo de 2017

Alien, Aliens, Alien al cubo, Alien revenido, Prometeo y el fuego y la Reina Alien en bicicleta (vol 3)

Pues vamos allá con la tercera entrega de la saga, Alien3  o, como a mí me gusta llamarla, Alien al cubo. Como aviso siempre, se avecinan spoilers, así que el que quiera evitarlos, deje de leer aquí o de lo contrario, no se queje.









*espacio para evitar spoilers*







*pues es maja la saga, la verdad, ¿no creéis?*










Y vuelvo a entrar en materia. Habíamos dejado a Ripley en la cápsula de escape con Newt, Hicks que estaba un poco pocho el pobrecillo, y Bishop que estaba literalmente partido por la mitad. Pues, zascalatráscala, abrimos con la cápsula estrellada en una colonia de presos, Newt y Hicks muertos, Bishop irreparable, unas sospechosas marcas de ácido alien (vaya vaya) y Ripley rescatada por los presos. Y volvemos a nuestra fórmula de siempre, porque, efectivamente, se nos ha colado un alien con la cápsula y vamos a tener a Ripley y los presos huyendo del bicho por la prisión y llevándolo a una trampa para matarlo. Pero además resulta que Ripley está incubando otro y la compañía Weyland-Yutani lo quiere, pero Ripley les dice que nanai, que se suban y pedaleen, y una vez que se han cargado al que estaba fuera, se sacrifica junto con el incubado y con eso se acaba la película.

Empezaré diciendo que hay mucha gente que pone esta película fatal, y a mí personalmente, aunque me parece peor que las dos primeras, no me parece ni de lejos tan mala como dicen. 
En primer lugar, vamos con lo "malo". Es la tercera película siguiendo una fórmula similar, y aunque van introduciendo variantes, empieza a perder algo de frescura. El principio de la película, con el personaje de Charles Dance (desarrollaré mas adelante) y el final llevando entre todos al alien a la trampa y el sacrificio de Ripley están muy bien, pero a mitad de la película se nota pérdida de ritmo. Estas dos cosas realmente tampoco son nada terrible. Lo que sí es terrible es el CGI del alien. Seeeeeeeeeñor. Cuando está quieto, tiene pinta bien y normal, con su color metalizado grisáceo. Pero cuando se mueve... se mueve como un velocirraptor borracho y cambia repentinamente a color verde malaquita.
Y vamos con lo bueno, que lo hay. Lo primero, quiero destacar al personaje de Charles Dance, el médico de la colonia, porque ese hombre es la leche en todo lo que hace (como Juego de Tronos o The Witcher) y el que te intenten llevar a sospechar de su personaje en esa primera parte da bastante interés a la cosa. También he de decir que el escenario en el que se desarrolla la película, la prisión, resulta interesante tanto por el ambiente como por las interacciones entre los presos. Y por último, el final me parece muy poético y apropiado y un muy buen cierre para Ripley.

Eso sí, a nivel personal, para mí no existe porque me caen muy bien Newt, Hicks y Bishop y soy muy de finales felices, pero eso ya es cosa mía.  



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