miércoles, 17 de mayo de 2017

Alien, Aliens, Alien al cubo, Alien revenido, Prometeo y el fuego y la Reina Alien en bicicleta (vol 4)

Chiquines y chiquinas, esta tarde voy a ver por fin Alien: Covenant, así que hoy os hablaré de las dos entregas de la saga que tenía pendientes.

Empezaremos por orden cronológico y además por lo más doloroso con Alien: Revenid... perdón, Alien: Resurrection. Sí, creo que os hacéis una idea de lo que me pareció, pero bueno. Siempre aviso y hoy ni iba a ser menos, se avecinan spoilers.







¿Ya ha huído por la derecha todo el que no quiera comerse los spoilers?







¿Y ahora?






Pues vamos al turrón. En la tercera película, Ripley había acabado con un alien dentro, se había sacrificado para que la compañía no se lo llevase y tú lo veías y decías "Qué final más bonito, más poético y qué cierre más apropiado". Y entonces llega esta película y resulta que un puñao de años después, la compañía ha conseguido clonar a Ripley y al alien, básicamente porque si no, se quedaban sin franquicia y sin más pelis con las que hacer taquilla, y no. Así que tenemos a un clon de Ripley con un poquito de DNA alien, a unos aliens (en plural, porque los de la compañía son muy majos y una vez que consiguieron uno, se dedicaron a infectar a gente) con un poquito de DNA  humano, al personal de la estación militar-"científica" y a un grupo de piratas espaciales que son la versión del chino de los de Firefly (¡Hola, Joss Whedon!). Vaya, vaya, esto huele a nuestro escenario de gente esc... Sép, efectivamente, toda esta panda de angelitos del Señor va a acabar huyendo de los bichos por la estación y además intentando que ninguno de ellos llegue a la Tierra, porque como sueltes a uno de ellos por ahí, te ponen el ecosistema patas arriba y ya tienes a los de Greenpeace ciscándose en tus ancestros. 


Aquí voy a ser sincera y decir que esta película no me gustó absolutamente nada porque me pareció mala como película, que se cargaba el cierre tan majo que daba a la saga la tercera y que era un estirar la historia de forma innecesaria. Y siguiendo con las confesiones, incluso me quedé dormida un ratito a mitad de la película. Y lo cachondo es que tampoco me perdí nada. Pero bueno, si tengo que elegir algo concreto de entre lo malo, pues lo más destacable me parecen el "científico" absurdamente pirao interpretado por Brad Dourif y la cría alien-humanoide con ojitos... ¿adorables?, aparte de numerosos momentos que simplemente te arrancan un "¿Pero qué coj...? Claro, por qué no..."

Como bueno, pues salen Sigourney Weaver y Winona Ryder, y poco más. Bueno, y que los aliens ya no se mueven como raptors borrachos ni adoptan color malaquita de forma súbita, eso se lo vamos a conceder.


Vaya, que este alien está un poco revenido. Pero no os preocupéis, niños, que luego viene Prometheus y ahí la cosa remonta.



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